Sin rumbo estuve,
Divagando en el desierto me encontré,
Hambriento, sediento,
Un día desmayé.
Mas, en la noche te encontré,
Y me dijiste sigueme,
Sabía que eras tú, a quien tanto soñé, a quien tanto esperé...
Y me guiaste a tu hogar,
Te seguí sin dudar,
Me diste alimento, me sacaste de mi desgracia,
A ti hoy te canto, mi alma de canta.
En ti está mi vida,
Mi camino y mi andar,
En tus manos la justicia,
En tus ojos la verdad.
En ti está mi esperanza,
en ti mi alma hoy descansa,
En tu amor encuentro paz,
Solo en ti y en nadie más.
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