¿Me?

¿En donde se pone la mirada, el pensamiento y el corazón?
¿Que es lo que cautiva tu mente?
¿En que pones tu corazón?
Retumbaban las preguntas en mi interior

¡ah Señor! Tu eres suficiente,
Tu eres mi porción,
Lo llenas todo, cada rincón,
Permaneces, siempre estás,
nunca cambias, en esencia Fiel,
No perderte, más no contristarte,
amarte locamente, y seguirte hasta el final.
Tu respaldas, Tu proteges, Tu levantas,
Todo se trata de Ti,
que maravilloso motivo para vivir.

Si en ti se pierde mi mirada,
con asombro me despiertas cada mañana,
ansioso de volver a Tus brazos,
a correr a Tu regazo, llorar a tu lado,
fortalecerme recostado,
escuchar Tu latido, que enciende el mio,
No se trata de mi, se trata de Ti,
Tu en mi, y yo en Ti, el uno para el otro,
pero siempre Tu siervo por amor.