luz radiante incandescente y preciosa,
que empieza iluminando mi día, ¿podría ser el sol?,
¡no!, es el reflejo de tu corazón.
pero no está sólo, por que
lo acompaña las nubes blancas,
tan suaves y tiernas,
como tu piel amor.
mientras más tiempo pasa,
mas intenso se vuelve el amor,
es tanta la pasión del corazón,
que la tierra se ilumina con tal esplendor.
También hay un cielo azul,
claro y puro, como tu corazón,
e inevitablemente, como este amor,
mi completa bendición.
Pero el brillo se oculta y se aproxima la oscuridad,
pero vaya diferencia, la oscuridad daría miedo en soledad,
pero allí nos ocultamos, nos arropamos, y en vez de frío,
nos encontramos con el calor y la pasión de el amor.
las parejas se acuestan a dormir, y se encuentran hasta el otro día,
nosotros no, no descansamos ni queremos hacerlo,
por que no hay nada mejor que la compañía
del amor de tu vida.
incluso al dormir, seguimos unidos,
en nuestros sueños juntos,
cogidos de la mano, siempre caminando,
para algún día formar nuestro amado hogar.
allí la luna, nos acompaña, y se hace testiga
de nuestro actuar, como nos amamos sin cesar,
como si el mundo se fuera a acabar,
y es que no hay nada mejor
que amar y ser amado.