Mujeres, mujeres...

Que difícil es comprenderlas,
Saber lo que quieren,
lo que piensan, vaya, que si ha sido complejo
Esto, es como un reto,
ya que se torna complicado,
y uno se esfuerza, generalmente sin mucho éxito,
pero con satisfacción de intentarlo,
y es que por ellas...como no va a valer la pena
Si lo consigues ya está,
pero si no, creo que eso hace interesante todo,
ya que es el misterio,
pero encantador juego de conquistar,
de descifrar esos códigos secretos,
que tienen inmersos en sus movimientos,
en una mirada, en cada palabra,
que es dicha en momento y lugar preciso,
como si tuvieran todo fríamente calculado.
Entre caer derretido,
Ante ellas, como un chocolate en el paladar,
el dulce sabor del amor que todos quieren probar,
pero que no es tan sencillo de hallar,
no por que no halla, sino
por que entre tanta gente uno quiere la correcta, la perfecta obra de Dios hecha persona, hecha mujer...
Para mi, son un elixir de dioses,
algo único e imprescindible,
no se que haríamos sin ellas,
sin su ternura, su pasión, su entrega,
la dulzura de su voz, todo lo que trasmiten en un abrazo,
y la conexión de ser uno solo en un beso.
Yo, agradezco a Dios por ellas,
que bonito regalo,
que gran bendición,
las mujeres de mi alma,
que adoro con el corazón,
y con paciencia cultivando,
para algún día recoger amor,
encontrar la chica perfecta que Dios,
creó para mi, y para ti.

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